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domingo, 7 de diciembre de 2008

Los hombres somos una ganga

CÓMO HACER FELIZ A UNA MUJER
Hacer feliz a una mujer es fácil. Solo se necesita ser:
1) Amigo
2) Compañero
3) Amante
4) Hermano
5) Padre
6) Maestro
7) Educador
8) Cocinero
9) Mecánico
10) Plomero
11) Decorador de interiores
12) Estilista
13) Electricista
14) Sexólogo
15) Ginecólogo - Obstetra
16) Psicólogo
17) Psiquiatra
18) Terapeuta
19) Audaz
20) Simpático
21) Atlético
22) Cariñoso
23) Atento
24) Caballeroso
25) Inteligente
26) Imaginativo
27) Creativo
28) Dulce
29) Fuerte
30) Comprensivo
31) Tolerante
32) Prudente
33) Ambicioso
34) Capaz
35) Valiente
36) Decidido
37) Confiable
38) Respetuoso
39) Apasionado
40) Y.... Sobre Todo... Muy Solvente

De la misma forma, hay que poner atención en:
* No ser celoso, pero tampoco desinteresado.
* Llevarse bien con su familia, pero no dedicarles más tiempo que a ella.
* Darle su espacio, pero mostrarse preocupado por dónde estuvo.

Y muy importante es...
* No olvidar las fechas..
-De cumpleaños
-Aniversario de novios
-De Boda
-Graduación
-Santo
-Menstruación
-Fecha del Primer Beso
-Cumpleaños de la tía y del hermano o hermana más querida
-Cumpleaños de los abuelos Y de la mejor amiga

Desgraciadamente, el cumplir al pie de la letra estas instrucciones
NO garantiza al 100% la felicidad de ella, porque podría sentirse inmersa en una vida de sofocante perfección y fugarse con el primer desgraciado vividor que encuentre.
Dios dijo: ¡¡¡¡Amádlas!!!! ... PERO NUNCA DIJO QUE HABÍA QUE ENTENDERLAS!

¿COMO HACER FELIZ A UN HOMBRE?

HACER FELIZ A UN HOMBRE ES FÁCIL Se necesita:
1) Sexo
2) Comida

¿Somos... o no somos una ganga?

martes, 18 de marzo de 2008

10 Frases de Autoayuda

1º - Usted no es completamente inútil, al menos sirve como mal ejemplo.

2º - Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.

3º - Equivocarse es humano, pero buscar a quien echarle la culpa es más humano todavía.

4º - Lo importante no es saber, sino tener el teléfono de quien sabe.

5º - Quien sabe, sabe. ¡Quien no sabe, es el jefe!

6º - Es bueno dejar la bebida. Solo intente recordar donde.

7º - Existe un mundo mejor, pero es carísimo.

8º - Trabajar nunca mató a nadie, pero.... ¿para que arriesgarse?

9º - Hay dos palabras que abren muchas puertas: EMPUJE y TIRE.

10º- No lleve la vida tan en serio, al final no saldrá vivo de ella.

lunes, 4 de febrero de 2008

¡¡ Objetivos !!

Había una vez, en un pueblo, dos hombres que se llamaban Joaquín García... uno era sacerdote y el otro era taxista. Quiere el destino que los dos mueran el mismo día y llegan al cielo donde los espera San Pedro.- ¿Nombre? pregunta San Pedro al primero.- Joaquín García.- ¿El sacerdote?- No, no, el taxista.San Pedro consulta su plantilla y dice:- Bueno, hijo mío, te has ganado el paraíso. Te corresponde esta túnica de seda con bordados de oro y esta vara de platino con incrustaciones de rubíes. Puedes entrar...- ¡Gracias! ¡Gracias! dice el taxista. Pasan dos o tres personas más hasta que le toca el turno al otro.- ¿Nombre?- Joaquín García.- ¿El sacerdote?- Sí.- Muy bien, hijo mío, te has ganado el paraíso. Te corresponde esta bata de lino y esta vara de roble con incrustaciones de granito. El sacerdote dice:- Perdón, no es por desmerecer, pero... debe de haber un error. ¡Yo soy Joaquín García, el sacerdote! Sí, hijo mío, y te has ganado el paraíso. Te corresponde la bata de lino...- ¡No! ¡No puede ser! Yo conozco al otro señor, vivía en mi pueblo, era taxista, ¡un desastre de taxista! Se subía alas veredas, chocaba todos los días, ¡una vez se estrelló contra una casa! Conducía fatal, tiraba los postes del alumbrado, se llevaba todo por delante... Y yo me pasé setenta y cinco años de mi vida predicando todos los Domingos en la parroquia, ¿Cómo puede ser que a él le den la túnica con bordados de oro y la vara de platino y a mí esto? ¡Tiene que ser un error!- No, no es ningún error dice San Pedro-. Lo que pasa es que aquí, en el cielo, nos hemos acostumbrado a hacer evaluaciones como las que hacéis vosotros en vuestra vida terrenal.¿Cómo? No entiendo. - Claro... ahora nos manejamos por resultados... Mira, te lo voy a explicar en tu caso y lo entenderás enseguida: durante los últimos veinticinco años cada vez que tú predicabas, la gente dormía; pero cada vez que él conducía, la gente rezaba... Objetivos! ¡Ob-je-ti-vos! ¿Lo entiendes ahora?