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miércoles, 14 de mayo de 2008

Como bañar un gato

1- Levante tanto la tapa como el asiento del sanitario, agregue 1/8 de taza de shampoo para mascotas.

2- Levante a su gato y acarícielo mientras se dirige al baño.

3- En un movimiento suave y rápido, coloque al gato dentro del sanitario y baje la tapa y el asiento de un golpe, se recomienda pararse o sentarse sobre la tapa.

4- El gato comenzará el agitado del shampoo y del agua, usando su pelaje como cepillo. No se preocupe por los ruidos que escuche, de hecho el gato lo esta disfrutando grandemente.

5- Dele de 3 a 5 bajadas de agua, esto da una acción de lavado y enjuague a la vez.

6- Pida a alguien que abra la puerta principal y que se asegure que nadie este en medio de la puerta del baño y esta.

7- Colóquese detrás del sanitario tanto como sea posible y de un movimiento rapidísimo levante ambas tapas.

8- Su gato saldrá disparado del sanitario hacia la salida principal donde comenzará su proceso de secado.

Ahora, su gato y su sanitario estarán relucientes y limpitos.

Firmado, EL PERRO

jueves, 28 de febrero de 2008

Vacaciones en un crucero...

Mi diario... Día 1
Ya estoy preparada para este maravilloso crucero. He cogido mis mejores vestidos. ¡¡ Estoy excitada!!

Mi diario... Día 2
Hemos estado todo el día en el mar. Estaba precioso, vi algunos delfines y ballenas. ¡¡Qué bien empiezan las vacaciones!! Hoy encontré al Capitán y me pareció un hombre interesante.

Mi diario... Día 3
He estado todo el día en la piscina, haciendo surf y dando bolas de golf. El Capitán me ha invitado a su mesa a cenar. Fue un honor y me lo pasé maravillosamente. Es un hombre muy atractivo y atento.

Mi diario... Día 4
He estado en el Casino del barco y gané 1.100 euros. El Capitán me invitó a cenar con él en su camarote. Tuvimos una cena lujosa y espectacular con foie, ostras, caviar y cava. Me preguntó si me quedaba con él y decliné la invitación. Le dije que no quería serle infiel a mi esposo.

Mi diario... Día 5
He vuelto a la piscina y me he quemado un poco al sol. Me he ido al piano bar a pasar allí el resto del día. El Capitán me ha invitado a unas copas, la verdad es que es un hombre encantador. Me preguntó otra vez si quería pasar la noche con él y le he vuelto a decir que no.
A lo que me contestó que si seguía negándome a estar con él, hundiría el barco. Me he quedado aterrada.

Mi diario... Día 6
Hoy he salvado a unas 1.600 personas... ¡¡¡¡cuatro veces!!!!
¡Estoy más contenta!

domingo, 24 de febrero de 2008

Los hombres no tardamos tanto...

Mi mamá era una fanática de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente me instruía: "Nunca, nunca te sientes en un baño publico"

Y luego me mostraba "la posición" que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aun hoy en nuestros años más maduros,"la posición" es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.

Cuando "tienes que ir" a un baño publico, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando las piernas.

Finalmente te toca tu turno. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...

Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello, porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste tirando adentro - la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso - .

Pero volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas "la posición"... Alivio...... AAhhhhhh.... Mas alivio... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar....

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, así que te quedas en "la posición" mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finiiiiiita del chorro se que pega en la loza y que ¡¡¡te moja hasta las medias!!! ¡¡¡que seguramente se va a notar!!!

Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, ¡joooooder...! el rollo esta vacío...!. Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendrá que ser suficiente. Lo arrugas de la manera mas esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía esta mojado de moco...

En eso, alguien empuja la puerta de tu baño y como el cerrojo no funciona recibes tremendo bandazo en la cabeza. Les gritas caliente: ¡¡¡ OCUPADOOOO !!!", mientras continúas empujado la puerta con tu mano libre y el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el suelo y no estás segura si es agua o meao.... y te vas de espalda y te caes sentada en el inodoro.

Te levantas rápidamente, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aún cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo.

Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque con la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía esta mojada... el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima de ti, si supiera; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, "tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí".

Pero la debacle no termina ahí... ahora e l sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y vayas a aparecer en la China.

Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de un chicle Adams; luego sales inconspicuamente al lavamanos. No sabes cómo funcionan con los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con una toalla de papel y sales pasando junto a la línea de mujeres que aun están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.

Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando un trozo de papel higiénico (pegado a tu zapato) ¡¡ del largo del río Mississippi...!!...

Arrancas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano del alma caritativa que te dijo que lo traías pegado y le dices suavemente: ¡¡¡ Toma... puedes necesitarlo...!!!" y sales.

En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. "¿Por qué tardaste tanto?" te pregunta azorado. Aquí es cuando le das una patada en los huevos y lo mandas a tomar por el culo.

Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público. Y finalmente os explica a vosotros, hombres, porqué nosotras tardamos tanto.